martes, 14 de diciembre de 2010

Tourbillon ZENITH – Las tres proezas de la relojería



La construcción de un tourbillon es uno de los mayores retos del mundo de la relojería. Este dispositivo mecánico permite conseguir una mayor precisión gracias a la compensación de las perturbaciones que provoca la atracción terrestre en la regularidad del balancín. Esta corrección se realiza utilizando el balancín y el escape, que giran sobre sí mismos. Bastan los dedos de una sola mano para contar las manufacturas suizas que en la actualidad son capaces de construir un tourbillon. El hecho de que una casa relojera cuente con su propio tourbillon significa que posee y domina todos los conocimientos relojeros. Sin embargo, en ZENITH no nos contentamos con superar un solo reto, por complejo que sea: nuestro tourbillon se acopla a otra complicación relojera, en concreto a un calibre de cronógrafo con indicador que, además, supera la alta frecuencia. Se trata del tourbillon con el mecanismo más complejo del mercado y, por lo tanto, el que realiza las mediciones cronométricas más detalladas. Además, posee una relación calidad-precio incomparable en el mercado. En resumen, se trata de una pieza de relojería excepcional que entra por la puerta grande en el selecto grupo de modelos emblemáticos de Zenith.

Este tourbillon es único en varios sentidos. La caja giratoria se encuentra en la parte superior izquierda de la esfera e incluye un indicador. Esta estética asimétrica realza el mecanismo de tourbillon mostrándolo a través de la abertura de la esfera y, al mismo tiempo, conserva la sutileza en las proporciones y la elegancia en las líneas. La fecha se indica mediante un disco situado en la periferia de la caja (sistema patentado). El calibre de cronógrafo automático El Primero es el alma de este movimiento. La alta frecuencia de este motor excepcional permite alcanzar una mayor precisión, pero al mismo tiempo exige una mayor potencia. Es por ello que, para mantener el rendimiento, los diseñadores de ZENITH han desarrollado un escape en línea que desvía el balancín espiral hacia la parte externa de la caja giratoria. El resultado es un tourbillon y cronógrafo automático de alta frecuencia con más de 50 horas de reserva de marcha. El calibre cuenta con 381 componentes, 67 de los cuales corresponden a la caja giratoria. Sin embargo, su altura es apenas 1 mm superior a la de El Primero original.

El tourbillon se ofrece en dos modelos: de acero u oro rosa, con dos contadores situados a las 3 y a las 6 en punto. La aguja del segundero de la caja de tourbillon la acompaña en una revolución de 60 segundos. El tourbillon ZENITH, verdadera obra maestra mecánica y proeza técnica, es el único que consigue superar la alta frecuencia, es decir que el movimiento de ida y vuelta de su balancín es un 25% más rápido que el de las demás construcciones. Observemos ahora las particularidades del revestimiento del tourbillon ZENITH. El canto de la caja está trabajado mediante una doble estampación que le confiere un aspecto combado tanto longitudinal como transversalmente. La oliveta facilita la presión de la corona. La magia del calibre en movimiento se observa a través del cristal de zafiro. Si le gustan las proezas cronométricas, quedará cautivado por esta magnífica creación relojera.

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